El pasado viernes 14, el escritor Ian Gibson hizo de cicerone en el Cementerio Civil de Madrid, donde descansan ilustres escritores como Pío Baroja o algunos familiares de A. Machado y Lorca, entre otros.
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sábado, 15 de mayo de 2010
IAN GIBSON Y EL CEMENTERIO CIVIL
El pasado viernes 14, el escritor Ian Gibson hizo de cicerone en el Cementerio Civil de Madrid, donde descansan ilustres escritores como Pío Baroja o algunos familiares de A. Machado y Lorca, entre otros.
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IGNACIO BOSQUE, EL GRAMÁTICO DEL ESPAÑOL
El próximo viernes día 21, el gramático Ignacio Bosque visitará nuestro centro. Os presentamos un vídeo para que sepáis algo más de él.
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sábado, 10 de abril de 2010
HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ
Página virtual del Homenaje a Miguel Hernández:
http://mhernandez-palmeral.blogspot.com/2010/02/elegia-segunda-pablo-de-la-torriente.html
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sábado, 13 de marzo de 2010
MIGUEL DELIBES, IN MEMORIAM

Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino de Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: “¿Dónde va el Estudiante?” Y yo le dije: “Qué sé yo! Lejos.” “¿Por tiempo?” dijo él. Y yo le dije: “Ni lo sé.” Y él me dijo con su servicial docilidad: “voy a la capital. ¿Se te ofrece algo?” Y yo le dije : “Nada, gracias Aniano.”
Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): “Isidoro ¿de qué pueblo eres tú?”. Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: “¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene Isidoro?” o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: “Ése no; ése es de pueblo.” Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: “Allá en mi pueblo…” o “El día que regrese a mi pueblo”, pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: “Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara”.
Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte.
Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): “Isidoro ¿de qué pueblo eres tú?”. Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: “¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene Isidoro?” o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: “Ése no; ése es de pueblo.” Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: “Allá en mi pueblo…” o “El día que regrese a mi pueblo”, pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: “Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara”.
Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte.
Miguel Delibes. Viejas historias de Castilla la Vieja
Ayer, 12 de marzo fallecía el genial escritor castellano. Os presentamos algunos enlaces de interés sobre su vida y obras:
http://www.elpais.com/especial/miguel-delibes/
http://www.elpais.com/articulo/cultura/despedida/sentida/pausada/Miguel/Delibes/elpepucul/20100312elpepucul_10/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/03/13/castillayleon/1268474453.html
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